De entre las principales características que hacen que esta aventura sea única podemos destacar las siguientes:
- Donación de 1.000 libras esterlinas a proyectos benéficos en Mongolia; aproximadamente 1500 €, que los equipos deben reunir para poder tomar parte en la prueba.
- Coche de menos de 1.200 cc o motos de menos de 125 cc, que será donados al llegar a Ulan Bator. Allí la organización se encarga de ponerlos a punto y venderlos para recaudar fondos para sus fines benéficos.

- “La regla de los diez años” será la primera vez que se aplique en esta próxima edición e implica que el vehículo empleado debe tener menos de 10 años de antigüedad. Esta nueva regla viene impuesta por parte del gobierno de Mongolia.
- Además los participantes, asumen todos los riesgos, por lo que eres totalmente responsable de ti mismo. Si algo va mal o te metes en líos, te las tienes que arreglar tú solo, no hay absolutamente ningún soporte o apoyo una vez te echas a la carretera. En este aspecto la organización es muy clara y en su pagina web encuentras la siguiente advertencia:
- La ruta es elegida por cada equipo libremente, no hay puntos intermedios por los que pasar: de Barcelona a Mongolia el recorrido es libre y puedes hacerlo como mejor te parezca. Lo importante es llegar y colaborar con las ONGs.
- Aunque el premio es simbólico, no gana el que llega primero. Se premia el vehículo, la ruta y las dificultades superadas para elegir un vencedor.
“Estas aventuras no son unas gloriosas vacaciones. Son aventuras y son por naturaleza extremadamente arriesgadas. Vas absolutamente por tu cuenta y riesgo. Si algo va mal, se acabó, mala suerte. Cualquier persona sensata te aconsejaría que te quedaras en casa a ordenar tus calcetines por colores.”